Reglas de redacción

Marcadores

 

Marcadores textuales

Los marcadores textuales son palabras o expresiones que ayudan a organizar un texto y a mostrar al lector qué relación existe entre sus diferentes partes. Pueden indicar orden, adición, oposición, causa, consecuencia, explicación, ejemplificación, resumen o conclusión.

Su función es hacer visible la estructura del texto. Por eso suelen colocarse en posiciones importantes, especialmente al comienzo de una oración o de un párrafo.

Regla práctica: utiliza marcadores para que el lector pueda seguir fácilmente el desarrollo de tus ideas, pero no abuses de ellos. Un texto lleno de conectores puede resultar artificial y pesado.

 

Para estructurar el texto

FunciónMarcadoresEjemplo
Introducir el temaEl objetivo principal, este texto trata de, nos proponemos exponer, el propósito de este texto esEl objetivo principal de este texto es analizar el concepto de libertad.
Iniciar un tema nuevoCon respecto a, en cuanto a, en relación con, por lo que se refiere a, otro aspecto esEn cuanto a la relación entre libertad y moralidad, Kant sostiene que…
OrdenarEn primer lugar, en segundo lugar, en tercer lugar, después, a continuación, por último, finalmenteEn primer lugar, debemos definir el concepto.
Añadir informaciónAdemás, asimismo, también, del mismo modo, igualmente, por otra parteAdemás, esta concepción permite explicar la responsabilidad moral.
Contraponer o distinguirPor un lado, por otro lado, sin embargo, no obstante, en cambio, por el contrario, ahora bienSin embargo, esta explicación presenta una dificultad.
Explicar o reformularEs decir, esto es, o sea, en otras palabras, dicho de otro modoEn otras palabras, ser libre significa actuar de acuerdo con la razón.
EjemplificarPor ejemplo, en particular, como muestra, en el caso de, a saberPor ejemplo, podemos actuar contra nuestros propios deseos.
Hacer hincapiéHay que destacar, lo más importante, en efecto, vale la pena señalar, cabe señalarLo más importante es distinguir entre libertad y arbitrariedad.
ResumirEn resumen, resumiendo, en pocas palabras, en conjunto, recapitulandoEn resumen, la libertad exige autonomía racional.
ConcluirEn conclusión, para concluir, finalmente, en definitivaEn conclusión, la posición del autor resulta coherente.

 

Para relacionar ideas

RelaciónMarcadoresEjemplo
CausaPorque, ya que, puesto que, dado que, a causa de, debido a que, por razón deEl conocimiento es importante porque permite superar la ignorancia.
ConsecuenciaPor tanto, por consiguiente, en consecuencia, así que, de modo que, por lo cual, por estoLa realidad sensible cambia; por tanto, no constituye conocimiento plenamente verdadero.
CondiciónSi, siempre que, con tal de que, en caso de que, siempre y cuando, a condición de queSi aceptamos esta premisa, debemos aceptar también la conclusión.
FinalidadPara, para que, a fin de, con el fin de, con el objetivo de, con la finalidad deEl autor presenta este argumento para demostrar que…
OposiciónPero, sin embargo, no obstante, en cambio, por el contrario, ahora bienLa teoría parece convincente; sin embargo, presenta una dificultad.
Concesión u objeciónAunque, a pesar de que, si bien, por más queAunque el argumento es sólido, no demuestra la conclusión.

 

Marcadores temporales y espaciales

FunciónMarcadores
TiempoAntes, anteriormente, al principio, mientras tanto, al mismo tiempo, después, más tarde, a continuación, finalmente
EspacioArriba, abajo, delante, detrás, al lado, en el centro, en el interior, en el exterior, más arriba, más abajo

 

Los marcadores en una argumentación

En un texto filosófico, los marcadores son especialmente útiles porque permiten mostrar la estructura del razonamiento.

En primer lugar, debemos determinar cuál es la tesis del autor. A continuación, debemos identificar las razones que ofrece para defenderla. Sin embargo, una de esas razones presenta una dificultad. Por tanto, aunque la conclusión puede resultar plausible, el argumento no es completamente suficiente.

Cada marcador cumple una función diferente: ordenar, continuar, introducir una objeción y extraer una consecuencia.

 

Puntuación

 

Puntuación

La puntuación y la división en párrafos sirven para hacer visible la estructura de lo que escribimos. No se trata simplemente de marcar las pausas de la lengua oral: los signos de puntuación muestran también las relaciones que existen entre las distintas partes del texto.

El párrafo

El párrafo es la unidad intermedia de la estructura de un texto, situada entre la oración y el texto completo. Es un bloque de texto que empieza con mayúscula y termina con un punto y aparte, y cuya función es desarrollar una única idea principal de forma completa y coherente.

Características clave:

  • Unidad temática: Gira en torno a una sola idea central.
  • Cohesión interna: Las oraciones que lo componen están conectadas de forma lógica mediante conectores.
  • Autonomía relativa: Tiene sentido por sí mismo, pero se conecta con el párrafo anterior y el siguiente para dar sentido global al texto.
  • Componentes: Se compone de una idea principal (explícita o implícita) y de ideas secundarias (ejemplos, argumentos o aclaraciones).

La sangría es el espacio en blanco que se deja al inicio de la primera línea de un párrafo. Su utilidad principal es:

  • Facilitar la lectura: Actúa como un descanso visual para el lector.
  • Marcar transiciones: Avisa de forma clara e inmediata que comienza una nueva idea.
  • Organizar visualmente: Permite distinguir dónde empieza y termina cada párrafo sin necesidad de dejar un espacio en blanco excesivo entre ellos.

Reglas prácticas:

  • Aplica la regla del resumen: Cada párrafo debe poder resumirse en una sola frase; si no puedes, divídelo.
  • Controla la extensión: Evita párrafos «periódico» (de una sola línea) o párrafos «ladrillo» (páginas enteras). La media ideal es de 4 a 8 líneas.
  • Varía la estructura: Combina oraciones cortas y largas dentro del párrafo para darle ritmo a la lectura.
  • Usa conectores: Enlaza tus párrafos con palabras de transición (por lo tanto, en consecuencia, además, por otro lado) para que el texto fluya de forma natural.

 

El punto

SignoFunciónEjemplo
Punto y seguidoSepara oraciones dentro del mismo párrafo.Platón distingue dos tipos de realidad. Una es sensible y otra inteligible.
Punto y aparteSepara párrafos diferentes.Un párrafo explica el conocimiento y otro explica la política.
Punto finalCierra el texto.En definitiva, la teoría no resulta suficiente.

 

La coma

La coma sirve para delimitar elementos gramaticales de la oración cuando no están en el orden normal castellano (S, V, CD, CI, CCs) y para hacer visible su estructura. No debe utilizarse simplemente allí donde hacemos una pausa al hablar.

UsoEjemplo
Complemento introductorioEn primer lugar, debemos definir el concepto.
IncisoPlatón, uno de los principales filósofos de la Antigüedad, defendió esta teoría.
Marcador discursivoSin embargo, la teoría presenta problemas.
EnumeraciónEl autor analiza la verdad, la libertad, la justicia y la felicidad.
AdversativaEl argumento es interesante, pero no resulta suficiente.
Subordinada antepuestaAunque el argumento es sólido, presenta una dificultad.

 

El error más frecuente con la coma

No separes el sujeto y el predicado con una coma.

Incorrecto: La teoría de Platón, explica el conocimiento.

Correcto: La teoría de Platón explica el conocimiento.

Este error aparece especialmente cuando el sujeto es largo. La pausa que podamos hacer al hablar no justifica la coma.

 

Punto y coma

El punto y coma (;) separa unidades que están más relacionadas entre sí que las que separaríamos mediante un punto, pero que tienen mayor independencia que las que normalmente separaríamos mediante una coma.

Para separar ideas estrechamente relacionadas:

El argumento parece correcto; sin embargo, parte de una premisa discutible.

Para separar enumeraciones complejas:

En el primer argumento analiza la libertad; en el segundo, la responsabilidad; en el tercero, las consecuencias políticas.

Delante de adversativas cuando las oraciones tienen cierta extensión:

El argumento resulta interesante y está bien construido; pero, cuando analizamos sus consecuencias, aparecen algunas dificultades.

 

Dos puntos

Los dos puntos (:) anuncian normalmente que después viene una información estrechamente relacionada con lo anterior.

Enumeración:

La filosofía estudia tres grandes ámbitos: la realidad, el conocimiento y la acción.

Explicación:

El argumento presenta un problema fundamental: confunde la causa con la consecuencia.

Ejemplificación:

Algunos filósofos defienden una concepción racionalista del conocimiento: es el caso de Platón y Descartes.

Causa o consecuencia:

El argumento no resulta convincente: parte de una premisa falsa.

Cita:

Como afirma Ortega y Gasset: «La claridad es la cortesía del filósofo».

 

Error frecuente: no se escriben dos puntos entre una preposición y el sustantivo que esta introduce.

Incorrecto: La obra fue escrita por: Platón.

Correcto: La obra fue escrita por Platón.

 

Otro error frecuente: cortar con punto y seguido los elementos de una enumeración introducida por dos puntos.

Incorrecto: Platón distingue tres tipos de alma: la racional es tal. La irascible es cual. La concupiscible es…

Correcto: Platón distingue tres tipos de alma: la racional, la irascible y la concupiscible. La racional es…

 

Regla práctica: el punto separa más; la coma separa menos; el punto y coma ocupa una posición intermedia; los dos puntos anuncian que viene una información estrechamente relacionada con lo anterior.

 

Comillas y cursiva

 

Comillas y cursiva

Las comillas

En español se recomienda utilizar en primer lugar las comillas angulares: « ».

Citas textuales

Cuando reproducimos literalmente las palabras de un autor, utilizamos comillas en las citas breves integradas en nuestro texto.

Como afirma Descartes, «pienso, luego existo».

Palabras utilizadas con un sentido especial

El filósofo utiliza el término «naturaleza» con un sentido específico.

Títulos de artículos y capítulos

En el artículo «La filosofía y la vida», Ortega desarrolla esta cuestión.

 

La cursiva

Los títulos de libros y obras completas se escriben en cursiva cuando el texto está escrito en letra redonda.

En La República, Platón desarrolla su concepción de la justicia.

También se utiliza la cursiva para distinguir determinados términos o expresiones que, por su naturaleza, requieren una marca tipográfica especial.

 

Cuando escribes a mano

En un examen o trabajo manuscrito no podemos utilizar la cursiva exactamente igual que en un documento digital. Por eso, debes conocer qué elementos se presentan entre comillas.

Títulos de libros

Cuando escribas a mano, los títulos de libros y obras que normalmente aparecen en cursiva hay que escribirlos subrayados.

A ordenador:

En La República, Platón desarrolla su concepción de la justicia.

A mano:

En La República, Platón desarrolla su concepción de la justicia.

Latinismos no adaptados

En estos apuntes adoptamos la siguiente regla práctica para la escritura manuscrita: los latinismos no adaptados que en un texto mecanografiado aparecen en cursiva se escriben entre comillas cuando escribimos a mano.

A ordenadorA mano
logos«logos»
a priori«a priori»
a posteriori«a posteriori»
ad hoc«ad hoc»

Recuerda: en esta regla práctica, las comillas sustituyen a la cursiva cuando escribes a mano.

Uso metalingüístico de una palabra

Cuando se comenta una palabra como palabra, se utilizan comillas en la escritura manuscrita.

La palabra «logos» es fundamental en la filosofía de Heráclito.

En un texto mecanografiado, ese término puede distinguirse mediante cursiva:

La palabra logos es fundamental en la filosofía de Heráclito.

 

Citas y puntuación

El punto, la coma, el punto y coma y los dos puntos se escriben normalmente después de las comillas de cierre.

El autor afirma que «la razón es universal».

Si el signo de interrogación o exclamación pertenece a la cita, permanece dentro de las comillas.

El autor pregunta: «¿Qué podemos conocer?»

 

Presentación de un examen manuscrito

  • Escribe con letra clara y suficientemente grande.
  • Deja márgenes razonables.
  • Separa los párrafos de forma visible.
  • No juntes varias ideas diferentes en un único párrafo.
  • Utiliza punto y aparte para estructurar el texto.
  • Escribe entre comillas los títulos o latinismos que deban aparecer así en tus respuestas manuscritas.
  • No utilices abreviaturas informales propias de los mensajes de móvil.
  • Revisa las tildes, los signos de puntuación y las mayúsculas antes de entregar.

 

Redacción

 

Reglas prácticas para redactar filosofía

Las reglas anteriores no deben aprenderse como una colección aislada de normas. Su finalidad es conseguir que el lector pueda comprender con facilidad la estructura de nuestro razonamiento.

 

1. Haz visible la estructura

Utiliza marcadores para indicar cuándo introduces una idea, cuándo añades un argumento, cuándo estableces una oposición y cuándo extraes una conclusión.

 

2. Una idea principal por párrafo

Cada párrafo debe desarrollar una idea reconocible. Si empiezas a tratar un asunto diferente, probablemente necesitas un nuevo párrafo.

 

3. No hagas frases interminables

Si una oración contiene demasiadas ideas unidas mediante y, porque, que, pero y numerosas comas, comprueba si conviene dividirla.

 

4. No abuses de los conectores

Un buen texto necesita marcadores, pero no debes comenzar todas las frases con además, por tanto, sin embargo o en primer lugar.

 

5. No uses la coma como comodín

La coma no sirve para separar cualquier elemento que quieras aislar. No separes sujeto y predicado ni verbo y complemento directo.

 

6. Utiliza el punto cuando cambies de idea

Las frases cortas y bien relacionadas suelen ser más claras que las frases excesivamente largas.

 

7. Explica las relaciones entre tus ideas

No basta con colocar dos afirmaciones una detrás de otra. El lector debe saber si la segunda es una causa, una consecuencia, una objeción, un ejemplo o una explicación de la primera.

 

8. Revisa el texto después de escribirlo

  • ¿Cada párrafo desarrolla una idea clara?
  • ¿Las oraciones son demasiado largas?
  • ¿He utilizado correctamente los marcadores?
  • ¿Hay comas innecesarias?
  • ¿He separado algún sujeto de su predicado?
  • ¿He utilizado correctamente el punto y coma?
  • ¿He utilizado correctamente los dos puntos?
  • ¿Los títulos de las obras están correctamente escritos?
  • ¿He marcado correctamente los latinismos?

 

La regla más importante: la buena redacción no consiste en escribir frases complicadas. Consiste en conseguir que el lector pueda seguir con facilidad el razonamiento.

 

Ejercicios

 

Ejercicios

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